Testimonio de Laura Contreras

c.martin | 15 Dic, 2015

Domingo por la tarde…maleta en mano me dirijo a la estación de trenes, triste por lo que dejaba…, expectante por lo que encontraría.
Ya desde la llegada, la acogida fue agradable y la sensación de miedo y agobio se fue dispersando.
Lunes, primer día de formación, nos vamos presentando y al poco rato parece que todos ya nos conocíamos de antes, ese ambiente se fortalece y perdura durante toda la semana.
Ángel y Andreu nos hacen sentir como en casa y nos miman con detalles a cada rato.