Testimonio de Raquel

No se trata solo de «hacer», sino de «ser» y tener conciencia de «ser».

02 Mar, 2015

Testimonios
c.martin

Cuando uno que ocupa un cargo de responsabilidad o está a punto de asumirlo cae en el riesgo de dejarse arrastrar por la soledad y el hermetismo, llegando a concentrarse en su propio ombligo si no lo evita a tiempo. Los hermanos maristas, buenos conocedores de los retos que supone conducir proyectos a buen puerto, nos invitan a abrir las puertas para que podamos compartir experiencias, miedos, alegrías... en definitiva: Vida.

Es una invitación generosa y cálida, personificada en el hermano Andreu y en Ángel, que cuidan cada detalle y se preocupan por nuestra comodidad y felicidad, y transmitida por las personas que comparten su experiencia con nosotros, formadores y expertos en áreas tan importantes como las habilidades sociales, el liderazgo, la gestión de equipos o la administración, entre otros.

Contrario a lo que uno pudiera pensar, la formación de Equipos Directivos no se centra exclusivamente en cargar nuestra «mochila formativa» de herramientas y recursos, sino de despertar nuestra conciencia acerca de quiénes somos, nuestra relación con los demás, y la manera en la que empleamos las herramientas y estrategias que ya tenemos. No se trata solo de «hacer», sino de «ser» y tener conciencia de «ser».
En este camino, a veces elegido, a veces encontrado, la convivencia en el grupo nos ayuda a relativizar nuestras pequeñas tragedias diarias al estar rodeados de compañeras y compañeros de viaje. Así pues, aprendemos de los que tienen más experiencia, y ayudamos a los que se incorporan ahora a tareas de dirección. En este proceso nos damos cuenta de que todos y cada uno de nosotros, independientemente de aquello que nos hace diferentes, compartimos algo especial. Todos llevamos un lema en nuestro corazón: «Para educar a un niño, hay que amarlo», y todos sabemos que en cada persona hay un niño, una niña, a la que ofrecemos nuestro trabajo cada día. Esto que compartimos nos da un carácter diferenciador con otros equipos directivos, y nos hace mirar a la misma dirección con entusiasmo y confianza, porque todos vamos remando fuerte para hacer que el barco de la Educación, con Champagnat marcándonos el rumbo en popa, siga navegando hacia una sociedad llena de personas desarrolladas plenamente y felices.

Raquel Fernández. Centro de Estudios Cardenal Cisneros. Alcalá de Henares. Ibérica.



Autor foto: 
Ángel Prieto
Pie de foto: 
Participantes de Ibérica en la formación de nuevos directivos II.