Testimonio de María José

Ha sido una experiencia enriquecedora, de grupo, de trabajo en equipo, pero sobre todo de experiencia personal.

17 Ene, 2017

Testimonios
a.prieto

Cuando me pidieron que contara mi experiencia de esta semana me quedé un poco preocupada. ¿Cómo reflejar todo lo vivido en una semana en unas cuantas palabras? No es tarea fácil, han sido muchas las experiencias que hemos compartido en lo que podría considerarse “poco tiempo”.
He tenido la suerte de pasar unos días en un Monasterio plagado de historia, rodeado de un paraje inmejorable. El recibimiento y la acogida han sido fantásticos y ni que decir tienen esas “frutitas” que nos ponían en los descansos. ¡Qué bien nos cuidaban!
Durante esta semana hemos reflexionado sobre la sociedad actual, las dificultades que nos encontramos en nuestra labor educativa y cómo ir dando pasos para hacerles frente. Hemos visitado algunos de los proyectos sociales que los Maristas están llevando a cabo con los más desfavorecidos en esa ciudad y hemos podido hablar con esa gente fabulosa que se ha implicado y comprometido en esta tarea.
Y lo mejor es que además de traernos datos, material, ideas y recursos, nos traemos nuevos compañeros de viaje y aventuras. Gente venida de distintos lugares, de distintos niveles educativos y de distintas edades, que hemos compartido una semana en comunidad, como los primeros hermanos.
Un grupo genial que no dudó en remangarse, y ponerse manos a la obra, trabajando codo a codo con el personal del Monasterio, los ponentes y con los hermanos. Creo que no nos quedó nada por hacer. Tuvimos tiempo de aprender, de reflexionar, de compartir, de bailar, actuar... hasta de barrer, limpiar y cocinar (unos mejor que otros, jeje). Pero sobre todo de reír. Las risas nos acompañaron en todo momento.
Ha sido una experiencia enriquecedora, de grupo, de trabajo en equipo, pero sobre todo de experiencia personal. El buen ambiente se notaba y eso hace que no nos hayamos sentido solos en estos días, aún estando lejos de la familia. Nos hemos sentido familia (con nuestro “papá Ángel” siempre pendiente de nosotros) y eso es algo que no en todos lados se consigue. Hemos compartido tanto, que si nos dais diez segundos… ¡somos capaces de colocarnos por edades incluso sin hablar!
Sólo me queda dar las gracias a todas las personas con las que he tenido la suerte de compartir estos días: hermanos, ponentes, compañeros, Andreu, Ángel, personal del Monasterio… De cada uno me llevo un trocito con mucho cariño. ¡Nos vemos de nuevo en Marzo!
 

María José Martín Martín. Colegio Colón. Huelva. Prov. Mediterránea.



Autor foto: 
Ángel Prieto
Pie de foto: 
Participantes en la Acción formativa de la Enseñanza Religiosa Escolar