Testimonio de Manuel Crescencio

La vida está llena de oportunidades

01 Mar, 2019

Testimonios
a.prieto

La vida está llena de nuevas oportunidades. Cuando uno las reconoce, acepta y disfruta, el sentimiento natural que se desprende de ello es el agradecimiento. La segunda semana del curso formativo para directivos ha sido una de esas oportunidades. Estos días han traído consigo algunas experiencias que despiertan en mí ese sentimiento de gratitud y que me gustaría compartir con vosotros.

En primer lugar, la experiencia de sentir que "Maristas" une. Una unión que nace de haber sido convocados desde diferentes puntos de la geografía peninsular, de haber comido juntos, de haber paseado, cantado y reído juntos, de habernos emocionado juntos. La unión no nos ha quitado nada, sólo nos ha enriquecido un poco más. Muchas ciudades, antes anónimas, ahora tienen un nombre propio que las identifica. Es la ciudad de... ¡Gracias porque ahora puedo reconocer en un mapa el patrimonio personal de vuestras ciudades!

En segundo lugar, la experiencia de sentir que "Maristas" cuida. Te ofrece todo lo necesario para sentirte cómodo: techo, calor, alimento, conversación, salidas culturales, fiesta... Ángel y Andreu han sido las dos manos por las que sientes de cerca ese cuidado. Por el tacto con el que nos habéis tratado a todos, gracias.

En tercer lugar, la experiencia de sentir que "Maristas" forma. El eje de cada día ha sido la formación: intensa, variada, dinámica y útil. ¡Gracias a todos los formadores por vuestra generosidad compartiendo vuestros conocimientos, experiencias y recursos!

En último lugar, la experiencia de sentir que "Maristas" pacifica. Tengo la impresión de haber dormido más durante estos días, de haber desconectado de determinadas preocupaciones, de haber rezado con calma, de haber disfrutado de más tiempo de ocio a pesar del ajustado horario formativo... ¡Gracias por permitirnos disfrutar de la calma curativa de vuestra casa!

Decía al inicio que la segunda semana del curso ha sido una oportunidad, el poder escribir estas líneas también lo ha sido. Dicen que uno no se da cuenta de lo que tiene hasta que lo pierde. No es cierto siempre. A veces uno se da cuenta de lo que tiene cuando, sin haberlo perdido, se para a pensar sobre ello, cuando habla sobre ello o cuando escribe sobre ello. De ahí también brota un sentimiento de gratitud.
 

Manuel Crescencio Moreno Gómez. Colegio Cervantes. Córdoba. Prov. Mediterránea.



Autor foto: 
José María Martín
Pie de foto: 
Participantes de la Provincia de Mediterránea en la acción formativa de Función directiva II.