Testimonio de Maite Lacasta

Un solo corazón, una sola familia.

07 Jun, 2016

Testimonios
a.prieto

Después de dos semanas de formación compartida empezar la tercera era la mejor medicina para olvidar las preocupaciones del día a día. Nada mejor que reencontrarme con un grupo con el que compartir experiencias, risas y ganas de aprender para poder dar lo mejor de nosotros en nuestros centros. ¡Vamos, que el viaje en el vagón del silencio se me hizo breve! Y ya estaba disfrutando de la hospitalidad de Ángel y Andreu en Xaudaró.
La semana empezó conectándonos al universo TIC de la mano de Carmen González. La sociedad ha cambiado y nos pide competencias que no están en el currículum. Hasta ahora hemos preparado a los alumnos para adquirir conocimientos; Carmen nos ayudó a descubrir que ahora hay que darles herramientas para que puedan acceder a él, y nos mostró diferentes plataformas digitales para poder compartirlo con los demás. Me quedo con la frase: “Todo lo que haces en el centro comunica, y todo lo que no haces también comunica”.
Las dos ponentes de la tarde: Elia Écija y Laura Dávara, nos ayudaron a entender mejor el tema de los conflictos que se generan en la convivencia entre personas, y como comunicar siguiendo el marco legal. Conocimos que aparte de nuestra identidad digital es necesario cuidar y dar a conocer la identidad digital de nuestro centro. A pesar de ser un tema desconocido y arduo en nuestro día a día, ellas consiguieron hacerlo atractivo y claro.
¡El martes entramos en conflicto! La orientadora Inmaculada García nos hizo ver que ante una situación de acoso o conflicto extremo toda prevención es poca. Por ese motivo nos ofreció, de manera detallada, multitud de recursos y todos los protocolos y programas que tenemos a nuestro alcance. Aprendimos de la mejor manera y puso a prueba nuestra atención pasando un buen rato jugando en equipo. No queríamos aprobar sino probar un buen vino y unas garrapiñadas.
El día no podía acabar mejor: compartiendo una jornada futbolística con los hermanos de la comunidad. Hermanos y laicos compartiendo un mismo objetivo. No lo sabíamos pero empezábamos a experimentar la ponencia del día siguiente.
Sin apenas darnos cuenta ya estábamos en el ecuador de la semana. Pep Buetas nos dio la oportunidad de reflexionar sobre nuestra misión y la de la familia marista. Desde el punto de vista personal y de la institución: hermanos y laicos, misión compartida. También nos transmitió que a pesar de que hay muchas preguntas, las respuestas están en cada uno de nosotros. Y ser laico es una decisión personal, voluntaria: es un estado de vida.
Por la tarde realizamos nuestra salida cultural. Primero nos dirigimos a Torrejón de Ardoz para ver la visita guiada-espectáculo de la Casa Grande. Después ya nos dirigimos a Chinchón donde tuvimos un recuerdo especial por los hermanos maristas que dedicaron su vida por los más necesitados en “la casa de niños”. Muestra de su gran labor es que les dedicaron una calle a su nombre: Calle de los Hermanos Maristas. Luego pudimos disfrutar de las vistas, de sus dulces y de una cena en buena compañía. En fin, una visita especial donde no se podia faltar ni perdiendo el autobús.
El jueves el hermano Alex Mena nos llevó a la parte más espiritual de la formación. A través de su testimonio y de una extensa bibliografía nos invitó primero a mirar en nuestro interior, a ser conscientes de que la fe es un don, un regalo. Y después, analizar la realidad en nuestro colegio como comunidad cristiana. Así pudimos cocinar las recetas de nuestros centros y convertirnos en los mejores “Master Fe”.
Al acabar el día volvimos a compartir un momento de fiesta en el karaoke donde pasamos un momento divertido en lo que fue una gran noche que no olvidaremos en mucho tiempo.
La semana llegó a su fin con el testimonio de la esencia de la formación de estas tres semanas con la experiencia de Ángel como directivo. A través de su visión nos transmitió alguna de las ideas importantes e imprescindibles a tener en cuenta cuando entras a formar parte del equipo directivo.
Me siento afortunada por haber tenido la oportunidad de conocer otras realidades, entre colegio, universidad y obra social. Conoceros a todos ha sido un regalo. Estoy feliz por saber que hay tanta buena gente en otros colegios y obras sociales que seguro serán referentes maristas para sus compañeros. Ahora siento que no estoy sola en mi realidad sino que pertenezco a una gran familia, que somos un solo corazón y que seguimos el sueño de Champagnat.
¡Gracias, y espero que no sea un adiós sino un hasta pronto!
 

MaiteLacasta Velasco. Maristes Sants-Les Corts. Barcelona. Prov. L'Hermitage.



Autor foto: 
José María Martín.
Pie de foto: 
Participantes de la Provincia L'Hermitage en la acción formativa para nuevos Directivos.