Testimonio de Mª José Guzmán

Gracias por acercarnos los modelos referentes en nuestras vidas: Jesús de Nazaret y Marcelino Champagnat.

17 Mar, 2016

Testimonios
c.martin

Dos días después de terminar el curso sigo impresionada y maravillada de todo lo que ha pasado en esta semana especial de formación.
Para mí ha sido más especial si cabe, por haber estado en “casa”, Maimón. Sitio emblemático para todos los que participamos en grupos de vida cristiana, los GVX.
Además de contar con unos impresionantes ponentes, hemos tenido la gran suerte de contar con nuestro equipo provincial de pastoral. Trabajadores, cercanos, comprometidos y muy divertidos. Y tengo la gran suerte que además son amigos.
El domingo 22 de febrero mis compañeros y yo llegamos ilusionados por reencontrarnos y por comenzar un curso pero sin tener idea de donde nos íbamos a meter…
Nos montamos en un metro hecho de VIDA y utilizando sus diferentes líneas recorrimos los enclaves más maravillosos e ilusionantes de nuestras vidas.
El metro tiene que mucho que ver con la vida, con la vida y con la pastoral. Porque, aunque no lo parezca, hay más vida más allá de lo que se ve. Sólo hace falta profundizar un poco, mirar por debajo de esa superficie y uno se da cuenta de las posibilidades que uno tiene. Bajamos al metro para tomar un tren que lo llevará a un sitio y luego volver a subir a la superficie donde tiene lugar lo cotidiano.
Y todo con un destino común…ver la VIDA desde abajo, te lleva al corazón de la vida. Nuestra línea 0 que es la que nos invita a vivir desde Dios y para los demás, es amor eficaz. Nuestro corazón, el centro.
Y comenzamos a bajar…
Con la línea 1 profundizamos en los distintos niveles de evangelización. Nos preparamos para cruzar a la otra orilla, dialogamos con la fe y la cultura, nos tomamos nuestro café del mundo y nos metimos de lleno en la pedagogía del umbral. Un primer día intenso, lleno de descubrimientos y con muchas ganas de seguir empapándonos como la pequeña niña del vídeo que disfruta mientras llueve…
Y cambiamos a la línea 2. En ella gritamos, reímos, bailamos y cooperamos para subirnos todos en una silla y que nadie se quedara fuera. Vivimos el impresionante momento del “apretón” de manos de Dios que nos dice que nos quiere…y la emoción se notó por cada rincón de la sala y de nuestras caras.
Y así con la emoción de cantar y celebrar nos mudamos a la línea 3.
Esta fue más técnica. Nos sirvió para aprender nuevo vocabulario y profundizar en las cosas más serias de nuestro cole. Reflexionamos sobre la importancia de trabajar todos a una y todo esto amenizado por las bandas sonoras de nuestros trabajos.
Esta línea además nos llevó desde nuestro Maimón a la Mezquita, a la judería y a la historia impresionante de la ciudad de Córdoba. Y con tanto aprender…cenamos, bebimos y reímos. Y reímos tanto… cantando y bailando canciones que hasta lloramos y algunos de los “vídreos” …no salieron…verdad Ángel???
Al día siguiente decidimos acercarnos a la línea 4. Impresionantes paisajes y la inmensidad nos encontramos cuando decidimos entrar en nuestras Vidas. Conectar con lo de más dentro…con Dios, con el silencio, con nuestro cuerpo, con la naturaleza, con el disfrute, el placer…la Vida.
Pero también salimos al exterior, a conectarnos con los otros y llegaron las maravillosas tics en la línea 5. Ahí cada uno se puso donde pudo los más avanzados en el vagón central y otros como yo…nos enganchamos al vagón por donde pudimos…pero sirvió y mucho para ampliar miras.
Y nuestro viaje en metro se acaba…en la línea final, la número 6. Encontramos la vida hecha equipo, compañerismo, trabajo y compromiso por los otros. Ayudar y seguir creando para cambiar nuestro mundo. Nos encontramos con el cierre de nuestra semana y el trabajo en equipo. Ese equipo que nos demuestra mediante algún experimento estilo “El Hormiguero”, qué es la vida cuando la compartimos con los otros, con mis compañeros…hasta donde se puede llegar.
Y nos tocan el corazón cuando antes de la celebración nos invitan a dar las gracias. Parte fundamental del trabajo en equipo y del amor de Dios.
Y así quiero finalizar yo hoy mi resumen de este viaje en metro. Quiero daros las gracias porque me habéis hecho sentir afortunada por mi vida, mi familia y todo lo que Dios me da cada día. Gracias por hacer que nos sintamos en familia con esta pequeñita comunidad que estamos montando. Gracias por hacer que sigamos luchando por cambiar este mundo. Gracias porque sois luz en mi vida. Gracias por acercarnos los modelos referentes en nuestras vidas: Jesús de Nazaret y Marcelino Champagnat. Gracias porque siempre estáis ahí para lo que necesitemos. Gracias por toda la VIDA compartida durante esta semana.
Y como decía al principio:”…uno baja al metro para tomar un tren que lo llevará a un sitio y luego volver a subir a la superficie donde tiene lugar lo cotidiano.”
Allá vamos!!!

María José Guzmán Galán. Colegio Colón. Huelva. Provincia Mediterránea. 



Autor foto: 
Ángel Prieto Hernández
Pie de foto: 
Participantes de la Provincia Mediterránea en la acción formativa de Responsables de la Pastoral colegial.