Testimonio de Loly

Una semana increible.

02 Mar, 2018

Testimonios
a.prieto

Aquí estoy, frente a un papel en blanco con una tarea a desarrollar…
Que hable de mis experiencias, del curso, de lo que quiera, me dice Ángel, la verdad es que no sé por dónde empezar, ha sido una semana tan EMOCIONANTE que me fluyen mil imágenes en la cabeza cada vez que hecho la vista atrás.
Mi primer pensamiento, la incertidumbre de a dónde vas, quien te vas a encontrar, ¿podré con la tarea? Al llegar un cuadro de Champagnat me saluda ¡estoy en casa! Algo se mueve en mi interior y me dice que irá bien.
Alguien sale a mi encuentro, se hace cercano, me acompaña… ha empezado la aventura, no estás sola, ya vais llegando, ya estáis aquí, me dice, acomódate y sube a cenar, nos juntamos.
Yo vengo del Tui, yo de Cartagena, yo de Graná… y en todos una sonrisa en la cara que se contagiaba, todos expectantes, todos con ilusión, algo estaba por llegar.
Tras el merecido descanso y una acertada oración por parte de Andreu, emprendimos la andadura, algo conocido y cercano, la ponencia de SED, tan presente en nuestros colegios y tan importante su labor; tras el almuerzo, nos bajaron a la realidad, estad alertas a vuestro alrededor…
Y así llegó el final de un día agotador. El martes se presentaba arduo, pero con la esperanza que ya era martes. Allá están las 20:30 cuando terminemos, pensaba yo. El ponente vino con una sonrisa en la cara que nos hizo presagiar un buen inicio y vaya si lo fue, que llegó el final sin quererlo y consiguió lo más importante, hacer piña del grupo y saber hacer para que cada uno nos mostráramos tal como éramos.
El miércoles iba sobre ruedas, César nos bajó a nuestra realidad del aula, la luz se empezaba a ver. A la tarde, Espiral, ¡qué gran labor! Por fin le pusimos cara a lo que tantas veces nos habían contado, y como no, acompañados de nuestro Ángel de la guarda, un amor, que supo aguantar nuestras bromas e impaciencia con gran dosis de humor y resignación.
Hay el jueves, ¡qué dolor! Si al menos fuera con Jose Antonio,… pero no, los ponentes supieron con gran acierto hacer otra vez liviana la tarea con el aterrizaje en el aula.
¿Cómo? ¿Qué hay algo más? Os espero a las 22:00, ¡no faltéis! Ahí estaba Ángel, pero ¿qué vas a hacer? Sienta que os enseño. Te acuerdas cuando… mira qué cara… ¡qué bueno! Aplausos, risas, emoción contenida en nuestras caras… qué grande, cómo ha sabido captar la esencia… pero espera, que hay más, habrá que cantar ¿no? O, qué vergüenza, toma anda, ésta te la sabrás, ¡qué pícaro! Cómo supo crear un ambiente único que nos hizo crear vínculos de unión, ya no éramos de Durango o de Talavera, éramos MARISTAS.
Y llegó el viernes, el corazón se encogía, llegaba el final y lo sabíamos. La oración fue distinta, no pudo ser la despedida con Andreu, una pena, pero sirvan también estas líneas para agradecer el buen acierto diario de tus palabras y acompañamiento en la oración matinal.
Mañana de Espiral, ¡qué gran acierto! ¿No sabéis cómo? Nosotros os damos una pista. Y no una, otra y otra más; ya estábamos del todo contagiados de la locura de Marcelino…
Besos, abrazos, prisas,… todos teníamos ganas de llegar a casa. Ya he llegado, yo en camino, mi vuelo se ha retrasado,… poco a poco el WhatsApp se llenaba de mensajes donde nos agradecíamos el tiempo vivido y compartido, algo grande había empezado.
Y aquí ahora, en la realidad que me toca vivir hecho la vista atrás, y empiezo a comprender la solidaridad de otra manera, con otros ojos, hay TANTO por hacer…
Gracias, gracias y mil veces gracias por habérnoslo puesto tan fácil, tan cercano, tan… HUMANO.
 

María Dolores Justicia Fuentes. Colegio Santa María la Real. Sarriguren (Navarra). Prov Ibérica.



Autor foto: 
José María Martín
Pie de foto: 
Participantes de la Provincia Ibérica en la acción formativa de Animación de la Educación para la Solidaridad y el Desarrollo.