Testimonio de Francisco Javier

Unidos en lo común

02 Abr, 2019

Testimonios
a.prieto

 “Fran has tenido suerte, una plaza del curso de acción tutorial ha quedado libre y tú podrás ir en enero”. Esto me dijo mi director a finales del año pasado durante mi guardia en el patio.
Sorprendido (por no esperarlo), expectante (por participar en algo nuevo que me reoriente como “profe” tutor) y preocupado, entre otras cosas, por mis chicos (los propios que dejo en casa y los del cole, que sin mí seguro que se portarán fatal y no aprenderán nada)
Ya en Valladolid, con menos frío del esperado, todo estupendo de principio a fin.
La organización del curso ha sido “de nota”:
Muy buena la selección y adecuación de contenidos a nuestras necesidades como tutores y la facilidad de acceso a materiales relacionados con ellos, durante y después del curso.
Sobre los ponentes, todo cosas buenas, la calidad profesional y personal, como algo que los une. Muy grande la fiabilidad que transmitían y la cercanía que lograban ofrecer para el diálogo, haciendo las sesiones ágiles (siempre que se podía).
Fuera de la parte docente, sobre las instalaciones, he de decir que también merecen buena nota.
Buena calefacción, habitaciones cómodas, aula, gran patio de paseo, capilla, sala de TV, “sala de baile”, pero, sobre todo, quiero destacar el lugar dónde cada “poco” tiempo disfrutábamos, EL COMEDOR, en el que aparte de fruta (recomendada de forma continua) se daba un gran despliegue gastronómico a diario, ENHORABUENA Y GRACIAS COCINA.
De toda la organización, no obstante, lo que más valoro y recordaremos, es el cuidado de los detalles por parte de Ángel y Andreu hacia los que allí participamos (disfrutar de la oración de la mañana, decoración del cumpleaños de Ayesha… )
Los compañeros del curso, unos fenómenos, al final siempre tratas más con unos que otros, pero de todos llevo buenas sensaciones y cosas aprendidas, formas de trabajar distintas, distintas estrategias y estructuras en diferentes provincias, pero unidos en lo común, el cuidado y servicio a los jóvenes.
También me quedo con la visión que he tenido como alumno, y usar la empatía para mejorar la labor hacia mis chicos (entender su sueño por las mañanas, despistes tras mucho tiempo de clase, y la importancia de los detalles al dirigirme hacia ellos)
Al final, mi director tenía razón, “tuve suerte” y volví de Valladolid con muchas cosas, entre las que estaban mi ropa térmica sin estrenar y algún kilito que no llevé.
Por cierto. Mis alumnos se portaron estupendamente y aprendieron mucho mientras tanto.

Francisco Javier Camacho Parejo. Colegio Santa María. Toledo. Prov. Ibérica. 



Autor foto: 
Andrés P. Sánchez
Pie de foto: 
Participantes de la Provincia de Ibérica en la acción formativa de la Acción tutorial de Secundaria-Bachillerato-Ciclos.