Testimonio de Esther

Un regalo por todo lo aprendido y compartido

04 Dic, 2015

Testimonios
c.martin

El domingo salí de Pamplona a eso de las cinco de la tarde en coche hacia Valladolid. Se juntaban distintos sentimientos, por un lado un poco de pena por dejar a la familia durante una semana, un poco de miedo a lo que venía, cómo será, ya encajaré bien en el grupo… eran una serie de preguntas y ciertos temores que me acompañaron durante el viaje.

Bastó abrir la puerta de la casa de Valladolid para empezar a comprender lo que iba a ser esa semana. El Hermano Andreu casi me quitó la maleta de las manos, me enseñó la habitación y procuró que estuviese lo mejor posible. Y así fue como me sentí desde el primer momento, cuidada, muy cuidada.

Al día siguiente comenzó la formación. Primero una serie de dinámicas de presentación y de conocimiento de los otros con el objetivo de hacer grupo y… ¡vaya si se cumplió el objetivo! Cada uno de una parte de la geografía española pero todos con algo en común, las ganas de compartir. Y eso fue lo que hicimos a lo largo de la semana, compartir experiencias y vida. Lo hicimos a través de las distintas charlas y trabajos sobre cristología, identidad personal, la entrevista, eclesiología, el análisis de la realidad, opciones pastorales…un montón de temas que así y sólo con el título dicen poco, pero que transmitidos por los ponentes que tuvimos el lujo de escuchar y compartidos en el grupo fueron un regalo. Como también lo fueron los pequeños raticos de oración al comienzo y al final de cada jornada. Momentos para parar que tan difíciles son de encontrar en el día a día.
Pero no todo fue trabajo. También pudimos disfrutar de una visita a la ciudad y de una cena en la que además de los platos típicos hubo de postre fruta, tan recomendada en este curso.

El viernes que tan lejos quedaba a principio de semana llegó casi sin darnos cuenta. La semana había finalizado y cada uno volvíamos a nuestros lugares de origen cargados de energía para intentar transmitir algo de lo aprendido y compartido allí donde nos tocase.
Si tuviese que definir esta semana con una palabra lo haría con esta: REGALO. Un regalo por lo bien que nos han cuidado y el cariño con el que nos han recibido. Un regalo por la posibilidad de haber conocido a este grupo de personas, todas tan distintas y todas tan ricas. Y un regalo por todo lo aprendido y compartido.
Con todo esto ya tengo muchas ganas de ir a Córdoba.

 Esther Goñi Arrarás. Colegio Santa María la Real. Sarriguren. Prov. Ibérica



Autor foto: 
Andrés P. Sánchez
Pie de foto: 
Participantes de la Provincia Ibérica en la acción formativa de Responsables de la Pastoral colegial.