Testimonio de Ana y Mª del Mar

¡Gracias por dejarnos formar parte de esta gran movida!

08 Jun, 2018

Testimonios
a.prieto

Resumir estas tres semanas en unas pocas palabras, nos resulta difícil por la cantidad de vivencias compartidas. La oportunidad que nos ofreció el colegio a formarnos a nivel pastoral ha sido un regalo que nos supone una gran experiencia personal.
Durante estas tres semanas hemos hecho un recorrido por la península muy interesante, entre AVE y trenes, trenes y AVE, películas, risas y conversaciones… y, tras muchas horas, llegábamos a nuestros destinos. El cansancio del viaje se olvidaba muy rápido, cuando nos encontrábamos con nuestros compañeros. Eso nos reconfortaba al instante.

Nuestra primera toma de contacto fue en la Residencia Champagnat de Valladolid… Primeras sensaciones, inquietudes, incertidumbre… pero desde la primera cena y al conocer a las 22 personas que íbamos a compartir esta magnífica experiencia, nos dimos cuenta que todos estábamos igual y que pronto nuestras preguntas irían resolviéndose. Día a día fuimos creando un grupo de referencia en el que nos apoyábamos e íbamos conociéndonos cada vez hasta crear una cohesión estupenda y creemos que eso, es parte fundamental del curso. Esa semana, la formación que recibimos fue más teórica y enfocada a la teología, gracias a ello íbamos afianzando las bases de la Pastoral Marista pasando por la manera de percibir a Jesús, desiertos en los que profundizar más, la necesidad del SER y sobre todo, la experiencia de la entrevista personal donde no dejaron a nadie indiferente. Todo lo que descubrimos esa semana, además de la visita al colegio La Inmaculada de Valladolid, nos hizo sentir, aún más, educadores Maristas.

Continuamos la segunda semana en el Castillo de Maimón (Córdoba), donde el sol nos acompañó en pleno mes de febrero y donde vivimos una experiencia diferente a la de la primera semana. El encuentro con los compañeros y con Ángel y Andreu fue emocionante, todos estábamos ilusionados por volvernos a ver y seguir compartiendo camino juntos.
Esa semana la recorrimos en Metro donde, partiendo de la estación central llamada “Corazón”, recorrimos las seis líneas que nos llevaban a diferentes destinos como el cuidado de las personas, cuidado del TÚ, interioridad, estructuras de Pastoral, trabajo en equipo y las celebraciones. No nos podemos olvidar de la Pastoral del minuto y una Pastoral cercana, desde que se traspasa la línea de la puerta del colegio. Tuvimos una dinámica que nos acompañó toda la semana; consistía en ir escribiendo en un macetero aquellas frases o palabras que te marcaran y, aunque al principio escribíamos con miedo, poco a poco nos fuimos animando y no cabía casi nada a final de semana.
Esos días los recordamos con un cariño muy especial, nos sentimos en casa y todo fue muy dinámico. Los momentos de convivencia y de encuentro con el grupo, el cine fórum, la tarde en Córdoba… hicieron que los lazos de amistad que ya establecimos en Valladolid siguieran creciendo cada vez más fuertes.

Y finalizamos en Las Avellanas (Lérida), el entorno era insuperable… Qué preciosidad de Monasterio en mitad de la naturaleza donde se respiraba paz. Tercera semana y última con el grupo al completo, con sensaciones de saborear cada momento. Allí aprendimos cómo ambientar, dinamizar un equipo para que sea de alto rendimiento, analizamos la Pastoral actual de nuestros centros, profundizamos en la solidaridad Marista y terminamos conociendo actividades de las otras provincias. No nos podemos olvidar del retiro que hicimos durante una tarde en la Ermita de Montalegre, donde profundizamos en el yo más interno, a través del silencio, y nos dimos cuenta de nuestra capacidad para afrontar nuestra labor en pastoral.
Nos quedamos con los momentos de encuentro y de oración, en los diferentes lugares del Monasterio, el Pozo de Hielo, el Cementerio, jardines y la Madre de Dios, fueron muy enriquecedores tanto a nivel personal como grupal, donde el silencio era parte de nosotros y nos sentíamos una sola persona.

El grupo que formábamos el curso no podía ser mejor, conocer personas de las Provincias de Ibérica, de Compostela y de nuestra propia Provincia Mediterránea, fue un regalazo ya que hubo una cohesión y empatía muy buena, al igual que la predisposición durante la formación…. Ya tenemos amigos maristeños en muchos rincones de España.

Agradecer al Hno. Andreu y a Ángel, por su dedicación, trabajo, entrega, siempre amables y dispuestos a echar una mano siempre que se necesita…nos han hecho sentir como en casa durante las tres semanas de curso. ¡Qué gusto daba llegar a las estaciones de trenes después de largos viajes y encontrárnoslos allí con su mejor sonrisa! Se os echará de menos en la cuarta semana.

Desde el Reino de Murcia, concluimos que hemos vivido estas semanas al máximo, siendo una experiencia inolvidable para nosotras y nos llevamos un aprendizaje muy amplio y un grupo de personas inmejorables.
¡Gracias por dejarnos formar parte de esta gran movida!
 

Ana Sánchez Martínes y María del Mar Paniagua Cerón. Colegio La Merced-Fuensanta. Murcia. Prov. Mediterránea.



Autor foto: 
Ángel Prieto Hernández
Pie de foto: 
Participantes de la Provincia Mediterránea en la acción formativa de Animación Pastoral.