Eva Gaset Pla

... haciéndome sentir que Marcelino estaba ahí...

11 Dic, 2015

Testimonios
c.martin

Desde el momento en que me ofrecieron el curso de formación de Directivos Maristas, un cúmulo de sensaciones a asimilar me asaltaron. Sentí una gran ilusión mezclada con responsabilidad y un poco de angustia. Evidentemente, al empezar a conocer a los compañeros de este bonito viaje (mientras hacía el trayecto Barcelona-Madrid) se desvanecieron mis temores. Sin conocer aún todos los compañeros de curso tuve la sensación de sentirme arropada y en familia.
Respecto a la acogida, los “machacas” del curso, como se hacen llamar, son muy atentos y ya desde la llegada, se entregaron en todo para hacernos sentir como en casa, como si fuesen nuestros padres. Nos enseñaron la casa donde nos alojaríamos: no faltaba de nada (hasta disponíamos de sala de televisión y un lugar donde relajarnos al final del día: hablando, tomando algo o jugando a cartas).
Respecto a la formación, el lunes empezamos haciendo unas dinámicas de conocimiento y pronto me sentí muy cómoda con los compañeros. Estaba a gusto con ellos tanto cuando hablamos informalmente (en las pausas, en los paseos,…) como durante los momentos de trabajo. Fue especialmente reconfortante el sentirme tan bien acogida durante las dinámicas de Identidad Personal que nos hizo el Hno. Raúl Figuera. Fue muy intenso y emocionante todo lo que descubrí, tanto de mi entorno como de mí misma, durante los dos primeros días. El miércoles hicimos Identidad Marista con el Hno. Álex Mena. Se mostró muy cercano, haciéndome sentir que Marcelino estaba ahí, en cada uno de nosotros. El jueves, con Francisco Romero e Íñigo Samaniego, fue más académico. Durante las dinámicas que hicimos, me parecía estar en mi lugar de trabajo. Tuve la impresión de no poder llegar a profundizar (como había podido hacer los días anteriores). Finalmente el viernes conocimos algunas buenas prácticas de nuestros compañeros.
La convivencia fue fantástica, ya desde el principio. En el ambiente respiraba cordialidad, complicidad y alegría. Después de la comida y de la cena, disfrutamos de un tiempo de desconexión que me ayudó a conocer más a mis compañeros. Me sentía feliz de estar desconectada de mi rutina, con tiempo para uno mismo aunque estuviese en grupo (hablar, pasear, comentar rutinas, jugar, cantar, bailar,…). El miércoles por la tarde paseamos por Madrid, fuimos al teatro y cenamos tapas madrileñas. ¡Qué gozada! ¡Cómo nos reímos!
En definitiva, la semana pasó, pero el buen rollo entre el grupo continua en el WhatsApp. Hice 26 nuevas amistades, que me llenan de entusiasmo y a las que espero ver pronto en la siguiente semana de formación, en febrero.
 

Eva Gaset i Pla. Colegio Maristes Igualada. Igualada. Prov. L'Hermitage



Autor foto: 
José María Martín
Pie de foto: 
Participantes de la Provincia L'Hermitage en la acción formativa de nuevos Directivos.