Estructuras para la misión

La Asamblea de Representantes reflexiona durante tres días sobre estructuras jurídicas al servicio de la misión marista.

20 Nov, 2018

Animación
c.martin

En el Capítulo General se nos invitaba a todos a ser familia carismática global, a ser el rostro y las manos de la tierna misericordia del Padre, a ser constructores de puentes, a caminar con los niños y jóvenes marginados y a responder audazmente a las necesidades emergentes.

Y para la misión se nos sugiere: “Construir redes de misión marista que favorezcan la innovación y la renovación de nuestra educación y evangelización” con un estilo de gobierno que “se dote de estructuras transparentes, sencillas, eficaces y flexibles”.
Con estas palabras daba la bienvenida el hermano Andreu P. Sánchez, en nombre del presidente de la Junta de Delegados, a los participantes en la Asamblea de Representantes. Este es un órgano que, según definen los estatutos de la CME, tienen carácter consultivo, y su misión es reflexionar y aportar luces para las decisiones que posteriormente puedan tomarse desde los diferentes órganos de gobierno de las provincias maristas.
El tema propuesto en esta ocasión por la Junta de Delegados “Estructuras jurídicas al servicio de la misión” ha contado con una comisión preparatoria formada por Román Álvarez, Samuel Holguín, Llorenç Claramunt, Rafael García y la secretaría de la CME, que junto con el asesoramiento de FERE y de LEX ha permitido contactar con un buen grupo de profesionales que durante los tres días de su desarrollo (14-16 de noviembre) han ayudado a reflexionar a los participantes de las cinco provincias maristas europeas.

Fernando López Tapia

Fernando López Tapia, miembro de la Comisión Asesora de Asuntos Jurídicos de CONFER. 

No ha sido el objetivo de esta Asamblea definir una estructura jurídica común, tampoco el realizar el estudio de todas y cada una de las diferentes estructuras jurídicas posibles (el Ministerio de Economía reconoce hasta 20 tipos de formas jurídicas). Lo que ha pretendido este encuentro es compartir y reflexionar a partir de los objetivos que tiene la Institución Marista en los diferentes ámbitos: el propio de la Institución y su carisma, la realidad social y más en concreto la realidad de cada provincia, la misión y su viabilidad que va desde la gobernanza al patrimonio.

Ignacio Llorente

J. Ignacio Llorente, responsable de gestión financiera internacional de La Salle.

La misión ha tenido siempre el protagonismo en las ponencias y reflexiones de los participantes durante los tres días, una misión que tiene multitud de presencias o estructuras diversas a la hora de llevare a cabo pero, que como describía el hermano vicario general Luis Carlos, al presentar el Plan Estratégico del Instituto para los años 2017-2025 “crece, lo cual es motivo de esperanza, con un grupo de laicos y laicas que siguen comprometiéndose cada vez de una manera vez más consciente, inclusive en el campo del carisma, y eso es motivo de vitalidad”.

El hermano vicario general, Luis Carlos, durante la presentación del Plan Estratégico del Instituto Marista para el período 2017-2015.

A la hora de pensar una estructura para desarrollar la misión marista, el hermano Luis Carlos subraya que es importante dar viabilidad a dos grandes elementos: “que el carisma siga nutriéndose y siga siendo parte de la vida de todos nosotros, en estas generaciones y en las futuras, y que la misión se pueda seguir desarrollando con un corazón como el que quería Champagnat, sean hermanos o laicos quienes tengan que llevar la responsabilidad de orientar, reflexionar y tomar decisiones sobre los ámbitos de misión“.

La reflexión en grupo ocupó buena parte del trabajo de los participantes en la AR.

Fue muy interesante escuchar las voces de otras instituciones religiosas, como las de Carmen Prado y María Ruíz, miembros de la Institución Laical Teresiana, o las del dominico Javier Carballo (presidente de la Fundación Educativa Santo Domingo), coincidentes en su pensamiento de que el futuro de las instituciones religiosas “no depende tanto en la solidez y de la eficacia de las estructuras, sino de la consistencia de las personas”.

La mesa de invitados de otras instituciones aportó una perspectiva diferente y fresca a la hora de analizar las estructuras más adecuadas a sus necesidades de misión.

El camino realizado durante estos tres días es una prolongación o proyección del camino realizado durante mucho tiempo por cada una de las provincias y que se ejemplifica en el compartir, reflexionar juntos y analizar posibilidades. Un camino que hemos optado por realizar como “familia global” con la actitud de ser “cocreadores” mirando hacia adelante, como señalaba en sus palabras de clausura el hermano Luis Carlos “con lupa y con fe porque tenemos un corazón carismático que es hermoso y contamos con gente dispuesta a dar la milla o kilómetro adicional”. En esa misma línea el hermano insiste en que “las estructuras jurídicas estén al servicio de la misión… lo fundamental de ellas es mantener la vida, que las estructuras, sean simples o complejas, sirvan para la vida y sirvan para el propósito para el que hemos sido creados como Maristas”.
Y una invitación o reto, lanzado por el vicario general, para las cinco provincias participantes… el de “pensar extraterritorialmente, saliendo de las propias provincias y pensando que hay algo más ahí afuera y que nosotros podemos aportar alguna iniciativa”.



Autor foto: 
C. Martín
Pie de foto: 
Participantes en la Asamblea de Representantes de 2018.