Covadonga nos invita a activarnos

Piensa en algo para cambiar el mundo y ponlo en práctica.

28 Jun, 2019

Testimonios
a.prieto

Al curso sobre Educación para la solidaridad y desarrollo, llegué por casualidad y ya, durante los primeros momentos que pasé en Madrid, me pareció que no solo había sido una casualidad sino una suerte. No conocía la casa, pero el recibimiento de Ángel el domingo, y después el del H. Cecilio, en nombre de la comunidad de Hermanos de Xaudaró, fueron tan cordiales, que nos hicieron sentir como en nuestras casas desde buen principio.
El lunes por la mañana, llegó el momento de las presentaciones, de conocer nombres y procedencias, de hacer grupo y de ponernos a trabajar, el programa se presentaba intenso y los títulos de las conferencias interesantes.
Los primeros en exponer su propuesta, La EpSD, una respuesta necesaria, fueron los miembros del equipo SED. Por la tarde, Inmaculada Maillo nos habló de la realidad, de sus dos caras, del norte y del sur y nos alentó a no pasar de lado ante las injusticias, a activarnos y a luchar por los derechos de los más desfavorecidos, tanto de los de aquí como de los de allí para poder conseguir que todos vivimos en un mundo más justo.
Estas ideas resonarán como un eco en el resto de las conferencias y dinámicas de los demás días que estuvieron a cargo de Àngel Domingo y Carles Plana; de César García Rincón; de José Antonio Rosa y de Luis Naranjo y Zuriñe Suárez, que cerraron el curso. Todas convenían en posicionarnos ante la pobreza, en no mirar de reojo y contagiar esta sensibilidad en nuestros centros porque, si por algo se tiene que identificar a la comunidad marista, es por su decisión en favorecer la construcción de una sociedad mejor y por su compromiso en preparar a los jóvenes para ser personas sensibles, reflexivas, implicadas y decididas para las que Piensa en algo para cambiar el mundo y ponlo en práctica, figure como lema de sus acciones, teniendo siempre como referente, las enseñanzas del Evangelio, de María y de San Marcelino.
Y si nuestro sueño es cambiar el mundo, ¿qué estamos moviendo para conseguirlo? De esta pregunta, brotó el buen número de actividades solidarias que se realizan en cada centro y que se reseñaron en los murales y pósit multicolores que llenaron, de repente, las paredes del aula y quedaron expresadas en el entusiasmo con el que cada grupo las presentó y compartió para todos.
Sin embargo, fue el miércoles por la tarde cuando visitamos las obras sociales que lleva la Asociación Espiral en Fuenlabrada, cuando pudimos ver, en la práctica, como este compromiso se concretiza en el trabajo diario que, en Espiral, realizan con jóvenes que viven en riesgo de exclusión social y como apuestan por la proximidad y la educación como vías para conseguir mejoras en el entorno social de estas personas.
Pero si algo complementó a estos ratos de trabajo, fueron los otros ratos, los de convivencia entre todos: las charlas, risas y confidencias en la terraza, en el patio, en los pasillos, en los ratos de asueto, durante las comidas, en el ‘cante’, sí, sí, en el elenco de canciones que fueron “caraoqueadas” la última noche. Personalmente, puedo decir que, si de alguna canción me voy a acordar el resto de mis días será de la ‘originalísima’ Despacito interpretada por un, ahora, famosísimo exalumno de Maristas, Luis Fonsi; ya que esta canción, por un momento, me encumbró a las alturas.
No quiero terminar estas líneas, sin enviar un entrañable y cariñoso saludo para todos y cada uno de los compañeros y educadores maristas con los he compartido esta semana de Educación para la solidaridad y desarrollo en Madrid y de los que tanto he aprendido.

Covadonga Vicente Guerra. Colegio La Immaculada. Barcelona. Prov. L'Hermitage. 



Autor foto: 
José María Martín
Pie de foto: 
Participantes de la Provincia de L'Hermitage en la acción formativa de Animación de la Educación para la Solidaridad y el Desarrollo.